El precio del combustible en el país es el 2º más caro de la región

Solo superado por Uruguay, los precios argentinos se encuentran muy por encima de los demás vecinos latinoamericanos. El mes próximo está pactado una actualización, aunque los tiempos políticos podrían demorarla

En las semanas previas a un nuevo ajuste en los precios de los combustibles (será en los primeros días de julio), la nafta en Argentina sigue siendo la segunda más cara de la región, solamente por detrás de Uruguay y muy por encima de países vecinos como Bolivia y Paraguay.

Aunque los recientes movimientos al alza en el tipo de cambio y el virtual congelamiento de precios de los combustibles abarataron muy poco la nafta en las últimas semanas, Argentina está al nivel de Brasil y Chile pero mucho más cara que el resto de los países del continente, según surge de los relevamientos de la web Global Petrol Prices, que compara los precios de todo el mundo.

Luego de la última baja de 0,1% (2 centavos para la mayoría de las estaciones de servicio) en abril, un litro de nafta súper quedó en $ 18,43 en buena parte de los surtidores de YPF, Axion y Oil en la Ciudad de Buenos Aires. El promedio que midió la web para Argentina es de $ 18,71 a nivel nacional, lo que representaba u$s 1,21.

Con el dólar en torno a $ 16,20 por unidad, el litro de nafta ahora se ubica en u$s 1,15, muy por debajo de los u$s 1,59 que cuesta en Uruguay, el décimo país más caro del mundo en este aspecto. En el mismo nivel de Argentina están los precios en Chile (u$s 1,15) y Brasil (u$s 1,13).

La diferencia ya se advierte fuertemente en la comparación con Paraguay y Perú, que comercializan la nafta a u$s 0,98 por litro. Colombia la vende a u$s 0,74 por litro y Bolivia a u$s 0,52.

En dos gigantes petroleros americanos, como Estados Unidos y México, un litro de nafta cuesta u$s 0,70 y u$s 0,93, respectivamente.

Los países más caros del planeta son: Hong Kong (u$s 1,91 por litro), Islandia (u$s 1,84), Noruega (u$s 1,83), Israel (u$s 1,71), Los Países Bajos y el Principado de Mónaco (u$s 1,68), Italia (u$s 1,66), Grecia (u$s 1,65), Dinamarca (u$s 1,63) y Uruguay (u$s 1,59).

En el otro extremo está Venezuela, donde los recursos hidrocarburíferos abundan, es el país más barato del mundo para cargar nafta: tiene un módico precio de u$s 0,01 por litro, hípersubsidiado por el Estado. Le siguen Arabia Saudita (u$s 0,24), Turkmenistán (u$s 0,29), Argelia (u$s 0,32), Kuwait (u$s 0,34), Egipto (u$s 0,35), Irán (u$s 0,37), Ecuador (u$s 0,39), Bahrein (u$s 0,42), Qatar (u$s 0,45) y Nigeria (u$s 0,47).

Después de la caída en los precios internacionales del crudo (de u$s 110 por barril a mediados de 2014 a u$s 50 a principios de 2015 y u$s 25 en el comienzo de 2016, para retornar a u$s 50 en este año), los países más baratos -productores con buena parte de su economía basada en los hidrocarburos-, afrontan severas crisis por este motivo, como es el caso de Venezuela, Ecuador y Nigeria.

Dentro de cuatro semanas, el Ministerio de Energía y Minería de la Nación comunicará los nuevos valores de las naftas y el gasoil para el tercer trimestre del año. Antes de la baja de abril, las naftas habían aumentado 8% en enero. El de julio, si se concreta, será el penúltimo ajuste determinado por el acuerdo que alcanzó la industria a principios de año, antes de que se desregule el mercado en 2018.

Por Santiago Spaltro
El Cronista