Se reducen las importaciones de combustibles por la devaluación del peso

El dólar a 40 pesos y el barril de crudo a 78 dólares provocó un fuerte desfasaje en la rentabilidad de las refinadoras y algunas decidieron recortar las compras al exterior. Especialistas analizan la incidencia de esta medida en el abastecimiento interno.

Las actuales condiciones de la economía y las variables del mercado internacional provocaron un cambio en la estrategia comercial de algunas empresas petroleras, en especial aquellas que importan un gran caudal de combustibles para abastecer al mercado interno.

Para paliar la negativa ecuación de rentabilidad que atraviesan –del 20 por ciento según explican sus directivos – decidieron recortar las compras al exterior. La medida seguramente traerá consecuencias en el suministro, aunque la caída de la demanda podría amortiguar el efecto indeseado de ver los surtidores con las mangueras colgadas.

El ex Subsecretario de Combustibles de la Nación, Cristian Folgar, coincide en parte con ese diagnóstico. “Nohay perspectivas de desabastecimiento generalizado aunque puede que algunas estaciones o cadenas tengan problemas puntuales”, opina.

“Si bien es pronto para sacar una conclusión, uno de los motivos por los cuales las refinerías podrían estar bajando importaciones es por el aumento de oferta local de crudo o por la caída en la demanda de algunos productos”, señala el especialista.

En este caso, los derivados más afectados deberían ser los Premium ya que son los que más se importan. ¿Podría la Secretaría de Energía modificar alguna reglamentación para autorizar la comercialización de productos de menor calidad?

Bajar la calidad de algunos productos podría generar problemas en el parque automotor, no creo que esa sea una buena medida. Perjudicaría a los consumidores por el aumento de mantenimiento o rendimiento de los motores más modernos”, explicó el ex funcionario.

La situación, no obstante, podría originar una transferencia de la demanda que ponga en riesgo la continuidad comercial de alguna empresa. Al respecto Folgar subrayó: “No pareciera que esto se pueda dar a nivel generalizado, salvo que algún operador de menor porte entre en problemas debido a la situación económica o cambios importantes en los precios relativos”.

EL DÉFICIT EN NÚMEROS

Los primeros siete meses de 2018, las importaciones de combustibles (nafta, gasoil, aerokerosene y aeronaftas) crecieron 14 por ciento respecto de igual período del año pasado.

Respecto del 2015, mismos meses, ascendieron un 45 por ciento. En este contexto, la fuga de dólares energéticos ya roza los 1.000 millones de dólares.